HACE 40 AÑOS CARLOS LAVADO INGRESÓ AL OLIMPO DEL MOTOMUNDIAL

El 31 de julio de 1983 un cuarto lugar le valió asegurar su primer título en 250cc

Carlos Lavado se disponía a subir al camión que iba a transportar a los tres primeros clasificados del Gran Premio de Inglaterra de 250cc de la temporada 1983, carrera realizada en el velocísimo circuito de Silverstone, cuando el responsable que autorizaba esa vuelta de honor, simplemente apartó al venezolano al no coincidir con los números que le habían indicado desde la dirección de competencia.

Y razón tenía el comisario británico, porque el caraqueño de 27 años de edad, después de 24 vueltas y casi 40 minutos de acción, había cruzado la meta a 310 milésimas del ganador, el francés Jacques Bolle, quien en una Pernod encabezaba el 1-2-3 galo, seguido de Thierry Espié en una Chevalier a 170 milésimas y de Christian Sarron en una Yamaha a 290 milésimas.

Carlos Lavado había quedado cuarto a 20 milésimas de Sarron, viéndose impedido de celebrar en el cajón más bajo del podio, lo que derivó en un calentón monumental para el recién consagrado campeón mundial del cuarto de litro, porque olvidándose que había alcanzado el objetivo más importante, descargó su amargura ante el impasible hombre que no lo dejaba dar la vuelta de honor.

“Ese año 1983 era fundamental para mí y sabía que si no quedaba campeón las cosas se iban a poner más difíciles – recuerda Carlos Lavado – La FIM había eliminado la 350cc y entonces muchos de los mejores de esa cilindrada se concentraron en 250cc, por lo que el nivel competitivo era altísimo. Gané cuatro de las once válidas, las otras siete se las repartieron otros siete pilotos, apenas sufrí un abandono por un clavo que pinchó un caucho antes de la salida en Francia, pero también hubo varias carreras en las que llegábamos séptimos dando la vida. El jefe Andrea Ippolito ya no estaba con nosotros, ese fue un golpe tremendo porque murió justo antes de empezar el campeonato, pero el equipo Venemotos-Yamaha con Ferrucio Dalle Fusine al frente y todos los demás miembros de la escudería con base en Lugo di Romagna hicieron un trabajo perfecto. Tuve como compañero a Iván Palazzese, era su primer año en 250cc después de quedar tercero en 125cc el año anterior; logramos el único 1-2 para Venezuela en Holanda, carrera en la que estoy seguro que El Viejo (Ippolito), me montó otra vez sobre la moto porque cuando iba de líder perdí el control y era una caída segura, pero por alguna razón que ni yo mismo puedo explicar, pude seguir y ganar. El día que gané el campeonato en Silverstone, yo juraba que había quedado tercero y cuando fui a montarme en el camioncito para dar la vuelta de honor, el encargado de autorizar a los que se subían me preguntó mi número y como no era el que estaba en su lista, simplemente me dijo que me apartara porque no subía al podio y eso me enfureció, ni siquiera había asimilado que ya era campeón mundial, lo que quería era subir al podio… Los cinco primeros cruzamos la meta separados por 4 décimas…”.

El cuarto puesto de Carlos Lavado le permitía llegar a 90 puntos, inalcanzable a falta de una carrera para sus perseguidores, grupo liderado por el belga Didier De Radigues, quien en una Chevallier arribaba a 65 tantos tras finalizar noveno en Silverstone, ¡a 2.5 segundos del ganador de la prueba!.

Pero pese a ser el único piloto en obtener más de una victoria esa temporada (las restantes siete pruebas tuvieron siempre un ganador diferente), el camino hacia la consagración para Lavado Jones no fue sencillo, porque en las primeras dos fechas apenas pudo obtener un séptimo lugar en Kyalami (Suráfrica) y abandonar en Bugatti (Francia) debido al deterioro de los cauchos tras sufrir un pinchazo antes de la largada, lo que obligó a montar un neumático de lluvia sobre el piso seco.

Llegó entonces el primero de los triunfos en Monza (Italia), al aprovechar la caída en la última vuelta del venezolano Iván Palazzese y el español Sito Pons, ambos de 21 años de edad, éxito que siguió la segunda conquista de Lavado Jones en Hockenheim (Alemania).

Las siguientes dos rondas se iban a efectuar en Jarama (España) y Salzburgring (Austria), doble compromiso que se saldó con sendos séptimos puestos para el bigotudo caraqueño, por lo que la vanguardia del certamen pasaba a manos de Didier De Radigues con 44 puntos, por 42 de Lavado.

En junio facturaría dos nuevas victorias que le darían al piloto de la moto identificada con el número 5 una importante ventaja en la tabla, renta que ahora tendría que administrar. En Rijeka (Yugoslavia), superó por 8 segundos al futuro subcampeón mundial, el francés Christian Sarron, mientras en Assen (Holanda), tras sortear milagrosamente una caída, Lavado completaba un histórico 1-2 junto al también criollo Iván Palazzese, doblete que lo dejaba más cerca de la coronación a falta de tres rondas.

En la traicionera Spa Francorchamps (Bélgica), Lavado sacó la calculadora y con un tercer puesto llegaba a 82 unidades, manteniéndose con 19 de renta frente al local De Radigues quien lograba su primera victoria de la campaña. Si en la siguiente fecha, la décima, Carlos lograba llegar con 15 puntos de ventaja ante su más cercano perseguidor, la diadema sería suya. Y eso fue lo que logró ese 31 de julio de tres décadas atrás en Silverstone (Inglaterra).

El de 1983 fue el primero de los dos títulos mundiales que Lavado conquistaría en el cuarto de litro, como también el primero para la formación Venemotos-Yamaha en esa cilindrada. La primera diadema para la formación venezolana que entonces tenía su base en la italiana Lugo di Romagna fue la que aseguró el también caraqueño Johnny Cecotto en 1975 en los 350cc.

ALGUNOS DATOS DEL GRAN PREMIO DE INGLATERRA DE 250cc DE 1983

– La décima válida del Campeonato Mundial de 250cc de 1983 se disputó en el circuito británico de Silverstone, la pista en la que se alcanzaban los promedios de velocidad más elevados en el cuarto de litro, con 180 kmhs de media.

La pista de 4.7 kilómetros era una sucesión de amplias curvas y extensas rectas que los pilotos aprovechaban al máximo para formar cerrados pelotones, registrándose llegadas en las que en muchas ocasiones había que esperar el veredicto de los registros electrónicos.

– Tomaron la salida 42 pilotos, de los más de 60 que buscaron clasificar. Llegaron a la meta 30 competidores, entre ellos el venezolano Iván Palazzese, en la otra Yamaha del team Venemotos, al recibir la bandera ajedrezada en el décimo sexto lugar.

– El ganador Jacques Bolle se alzó en Silverstone con su primera y única victoria en los mundiales de motociclismo, además de ser también el estreno vencedor de la marca Pernaud, la cual no volvería a alcanzar nuevas conquistas. Bolle es desde 2008 el presidente de la Federación Francesa de Motociclismo.

– En la última carrera del programa del GP de Inglaterra en Silverstone 1983, correspondiente a la clase 500cc, se produjo un violento accidente que cobró la vida de dos pilotos, el irlandés Norman Brown y el suizo Peter Huber. Como consecuencia del choque, la prueba fue detenida en la séptima vuelta y luego reiniciada para completar la distancia total, con victoria para el norteamericano Kenny Roberts.

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TOMÁS GOINGER Y FRANCK D’OLEON PRESENTES EN MOTOCROSS RETRO FRANCÉS

Clásica cita anual junto a leyendas mundialistas

Los centauros Tomás Goinger y Franck D’Oleon, participarán este fin de semana 29 y 30 de julio en una nueva edición del evento de motocross clásico o vintage denominado 100% More’o, versión 2023 a celebrarse en la localidad normanda de Basly.

Tomás Goinger, múltiple campeón nacional y latinoamericano de motocross, además de haber sido el primer y único piloto venezolano en liderar una válida mundialista durante las dos primeras vueltas del Gran Premio de Bélgica de 1976 en la clase 125cc, estará al manillar de una Yamaha 250cc del año 1980, identificada con el número 24 que empleó durante la mayor parte de su trayectoria de más de dos décadas.

Residenciado en Alemania desde hace más de un lustro, en 2019 Goinger recibió la invitación de su amigo y también corredor de motocross Franck D’Oleon, centauro de origen francés que compitió en los trazados venezolanos en el segundo lustro de los años 80 y primeros años 90 y juntos han representado a Venezuela en las distintas ediciones de este clásico anual que reúne a grandes figuras de la historia del motocross mundial.

“En esta oportunidad nos hemos preparado mejor que en las últimas ocasiones – comentó Tomás Goinger – En las últimas semanas hemos entrenado en un par de pistas cerca de donde vivo a las afueras de Berlin y como siempre en Francia contaré con la valiosa ayuda de Franck D’Oleon. Este año me subieron de categoría y estaré incluido en el grupo de las leyendas. Como siempre, la intención es compartir y pasarla bien en un evento con una organización tremenda”.

Entre otras leyendas, la lista de campeones incluye a los estadounidenses Doug Dubach, Micky Dymond y Chuck Sun, así como a los ex mundialistas franceses Jean-Jacques Bruno – el primer galo en imponerse en una manga de la clase 500cc en 1979, con tres victorias y grandes premios y siete títulos de Francia -, Yannig Kervella, quien llegó a participar en Maracay en las válidas mundialistas de los años 90, así como Nicolas Aubin, quien representó a su país en el Motocross de las Naciones de 2007 y 2008.

En la décima edición de este evento vintage de motocross, más de 350 pilotos de todas las edades al manillar de máquinas de dos y cuatro tiempos construidas entre 1970 y 2000, están inscritos para tomar parte en las diferentes baterías y clases que se estarán desarrollando en la pista de Basly, ubicada al norte de Francia, próxima a la localidad de Caen.

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JOHNNY CECOTTO Y CARLOS LAVADO CELEBRARON DOBLE ANIVERSARIO DE YAMAHA

La firma nipona los congregó en Mugello, Italia

Los motociclistas venezolanos Johnny Cecotto y Carlos Lavado participaron durante el fin de semana en un evento de motos clásicas realizado en el circuito italiano de Mugello, escenario mundialista en el que la marca japonesa Yamaha conmemoró el lanzamiento de dos modelos de máquinas de carrera que marcaron la historia en las pistas de asfalto.

Johnny Cecotto, doble campeón mundial en 1975 y 1978, lo hizo precisamente al manillar de fabricados de los tres diapasones de 350 y 750cc, respectivamente, mientras Carlos Lavado se consagró en 1983 en el cuarto de litro como integrante del equipo venezolano Venemotos-Yamaha. En 1986 repetiría el cetro pero lo haría sobre la siguiente generación de máquinas, las YZR con asistencia oficial de la casa nipona.

Cecotto y Lavado volvieron a coincidir en una reunión de motos clásicas luego de un par de años, tras haber compartido en los eventos vintage efectuados en Sachsensring (Alemania) 2017, e Imola (Italia) 2018 y 2021. A diferencia de las reuniones anteriores, en esta ocasión se trató de un encuentro privado reservado exclusivamente a las leyendas que formaron parte de la historia deportiva de Yamaha.

Las icónicas motos de la serie TZ festejaron su quincuagésimo (50) cumpleaños, mientras las de la serie R1 el vigésimo quinto, y para ello la casa de Iwata y su departamento de carreras históricas bautizado como Yamaha Racing Heritage Club (YRHC), convocó a unas cuantas leyendas de la velocidad, porque además de los caraqueños Lavado y Cecotto, también contó con el norteamericano Steve Baker, campeón mundial de 750cc en 1977, así como una de sus figuras estelares en los últimos años, el turco Toprak Razgatiouglu, monarca de Superbikes en 2021 o el italiano Andrea Locatelli, titular 2020 en Supersport, al igual que el suizo Dominicque Aegerter, doble coronado en Supersport 2021-2022.

El británico Lin Jarvis, responsable principal del departamento de carreras MotoGP de Yamaha, también estuvo presente e incluso completó algunas vueltas sobre las versiones de última generación de R1 que compiten en los escenarios mundialistas. Jarvis visitó Venezuela a fines de los años 80, cuando formaba parte de la estructura técnica de uno de los equipos que compitió en Maracay en las válidas del Campeonato Mundial de Motocross en la clase 250cc.

Como integrantes del equipo Venemotos-Yamaha, Johnny Cecotto supo ganar en Mugello en 1976 en la categoría 350cc, escenario del Gran Premio de las Naciones o de Italia, mientras Carlos Lavado culminó segundo en 1985 en 250cc detrás de la moto oficial Honda del estadounidense Freddie Spencer. En 1981, Lavado sufrió un gravísimo accidente en el mismo trazado de Scarperia en el que se fracturó una de sus piernas en varias partes y hasta se temió que pudiera perder la extremidad y gracias al doctor Claudio Costa pudo continuar su trayectoria coronándose en dos ocasiones.

 

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BOBBY DENNETT Y SU EXCEPCIONAL CAMPAÑA EN CANADÁ

Novato del año 1975 en su única experiencia internacional

El pasado 1 de julio de 2023 falleció en Caracas a la edad de 82 años el multicampeón de automovilismo venezolano Bobby Dennett. A manera de pequeño tributo a su memoria, evocamos algunos pasajes de su maravilloso desempeño durante la temporada 1975 en la serie canadiense Fórmula Atlantic, certamen en el que se apoderó de la distinción como Novato del Año y donde se enfrentó a prospectos que harían historia en el automovilismo mundial.

Uno de los mejores amigos de Bobby Dennett dentro y fuera de las pistas, el caraqueño Oscar Notz, comparte interesantes apuntes de esa actuación en los trazados de Norteamérica, exhibición que no tuvo continuidad debido a los elevados costos y a la ausencia de un sólido respaldo comercial, experiencia que al propio “Nené” Notz le tocó vivir en las dos campañas que completó en Gran Bretaña en la Fórmula Ford 2000, donde logró 4 victorias además de batallar por los títulos de 1976 y 1977.

Después de dominar en las pistas venezolanas en los primeros años 70 donde sumó cuatro títulos sobre cinco posibles en la naciente Fórmula Ford, en 1975 Bobby Dennett dio el salto directo a la ultracompetitiva Fórmula Atlantic de Canadá, certamen en el que impresionó por su inmediata adaptación, pelotones compuestos de hasta 40 competidores en pistas para él completamente desconocidas, vehículos que contaban con alerones y motores mucho más potentes a los que había manejado, midiéndose a una camada de aguerridos aspirantes como el local Gilles Villeneuve – futura superestrella de la F1 – o los estadounidenses Bobby Rahal, Elliot Forbes-Robinson, Price Cobb y Howdy Holmes, entre otros.

“Hablar de Bobby para mí es referirme a un amigo prácticamente desde la infancia – afirma Oscar ‘Nené’ Notz, desde su residencia en Madrid – Recuerdo una vez que fuimos a su casa y tenía en su cuarto una gran foto de Juan Manuel Fangio. Después coincidimos en las carreras, él tenía su grupo que era el del Club Automovilístico Venezolano compuesto por el Pelón Capriles, Leopoldo Barbosa, Alfredo Atencio, Octavio Boccalandro y nosotros éramos Los Escarabajos, preparábamos y corríamos con los Volkswagen y ellos con los Porsche. Después cuando llegó la Fórmula Ford, ya entramos en la etapa profesional de Bobby, porque él fue el primero en Venezuela en contar con el apoyo de Marlboro, formándose luego el equipo con Francisco Romero y Ernesto Soto. Cuando dejó la marca tabacalera se fue al team Greco donde compartió con Juan Cochesa y mi hermano Armando (Notz)”.

Aquella talentosa generación que en el segundo lustro de los sesenta se formó en los improvisados trazados callejeros en distintas ciudades del país, entrada la nueva década mejoraron sus estilos gracias a la construcción de los primeros circuitos permanentes y a la consolidación de la categoría de monoplazas Fórmula Ford, esfuerzo financiero encabezado por Armando “Pelón” Capriles y que daría un impulso enorme a esos volantes que supieron brillar en las presentaciones que cumplieron en la nueva pista de Bogotá, Colombia o en la prueba internacional de F2/Atlantic que se hizo en San Carlos en 1973, el denominado Premio de la Prensa que tuvo como vencedor al italiano Andrea De Adamich, figura consolidada en la Fórmula 1 y los autos Sport.

“Fue una época bien competitiva e interesante – prosigue Oscar – porque se vivió una especie de ‘profesionalismo’, aunque igual lo coloco entre comillas porque nunca alcanzamos ese nivel. Llegó entonces la participación de Bobby en la Fórmula Atlantic en Canadá que vino después de competir en el Premio de la Prensa que ganó Andrea De Adamich y donde Bobby llegó segundo con un Chevron en un carro del team manager americano Fred Opert. Allí empezó la relación con Fred y entonces después vino esa participación en Norteamérica, aunque sigo pensando que fue un gran error por el costo y la poca preparación que tuvo para enfrentar esas carreras, porque eso de viajar un jueves, conocer el circuito el viernes y correr el sábado y domingo, con eso no se va a ningún lado: tienes que vivir en el sitio, hacer lo imposible por hacerlo parte de tu vida y a pesar de no cumplir con estas cosas, su éxito fue astronómico, fue novato del año, por delante nada más y nada menos que de su tocayo Bobby Rahal, quien era, uf, con diferencia, el que tenía las mayores posibilidades financieras de ese campeonato”.

El calendario 1975 de la Canadian Players Formula Atlantic Series estaba compuesto por media docena de fechas distribuidas en doce semanas, apertura cumplida a fines de mayo en Edmonton y la clausura en agosto en Halifax. En la aventura norteña en la estructura del estadounidense Fred Opert (el mismo que le alquiló el F.Atlantic en 1973 en la Carrera de la Prensa), Bobby Dennett estuvo acompañado por el zuliano Juan Cochesa, otro integrante de esa prodigiosa generación de pilotos venezolanos que le dio brillo a esa etapa con los autos de Fórmula Ford, nombres legendarios para el ambiente local como el de los hermanos Notz – Armando y Oscar -, Julio César Hidalgo, Francisco Romero, Ernesto Soto, Winston Chebly, Felipe Latil, Rafael Delgado, entre otros.

“Obviamente al hablar de su condición como piloto – afirma categórico Notz – para mí Bobby Dennett siempre fue el mejor y seguirá siendo el mejor corredor de autos que ha existido en Venezuela, es una apreciación muy personal. Recuerdo siempre sus movimientos de las manos cuando conversaba: lo veía y me parecía estar frente a Jackie Stewart, era increíble, lo hacía con naturalidad y lamentablemente no pudo lograr más éxitos que él se merecía y creo que al final quedó desencantado después de correr con Fred Opert, porque todos sabemos quién fue ese personaje, era muy hábil para vender sus carros y para que la gente corriera con él. Yo de verdad lamenté profundamente que con ese respaldo que Bobby había obtenido con un gran esfuerzo con el grupo de ellos con el Pelón, Alfredo Atencio y compañía, no hubiera ido a Inglaterra a correr una buena temporada de Fórmula 3 donde por seguro habría obtenido más éxito y resonancia, porque lo que hizo en la F.Atlantic apenas si se supo en Venezuela, porque él también era medio renuente a usar la prensa como vehículo de promoción, lamentable eso en todo caso”.

En 1975 Bobby Dennett concluyó en el séptimo lugar en la clasificación general en la campaña canadiense apoderándose además de la codiciada distinción como Novato del Año, mientras Gilles Villeneuve quedaba quinto con 69, en tanto el otro debutante en la serie, Bobby Rahal, se ubicaba en la novena plaza con 31 unidades. Por tercer año consecutivo el cetro fue para el canadiense Billy Brack con 112 unidades, piloto con experiencia en Fórmula 1 a quien el mismo Dennett había superado en noviembre de 1974 durante la inauguración del trazado La Chinita de Maracaibo, carrera con autos de Fórmula Ford 1600cc efectuada en condiciones de lluvia.

“La Fórmula Atlantic entonces era muy fuerte – finaliza Oscar Notz – había equipos oficiales como March donde corría Gilles Villeneuve, mientras Fred Opert era el representante para Estados Unidos y Canadá de Chevron, era una categoría extremadamente competitiva, incluso un poco más alto para la formación que nosotros habíamos tenido en Venezuela. Creo que un escalón más abajo para Bobby era lo más recomendable, como por ejemplo una buena temporada en la Fórmula 3 en Inglaterra o incluso el campeonato europeo de F3, es lo que pienso que habría sido lo ideal para Bobby, quien a pesar de ese handicap, demostró ser un piloto excepcional”.

Los registros de las seis presentaciones cumplidas por Bobby Dennett en suelo canadiense a los mandos de un Chevron B29 con motor Ford BDA 1600cc – preparado por el británico Brian Hart – identificado con el número 50 que llevaba la inscripción “Visite Venezuela” (aunque nunca recibió respaldo oficial de ente alguno), se distribuye de la siguiente manera: 1) Edmonton, noveno lugar entre 35 participantes, después de clasificar en el puesto 18, novena fila de salida que compartió con el canadiense Gilles Villeneuve quien le adelantó en la grilla por dos centésimas y que cruzó la meta en el puesto quince; 2) Westwood, duodécimo lugar entre los 33 que clasificaron, quedándose fuera de la partida 17 pilotos!. Dennett partió desde la casilla 21, pole position que se apuntó Bobby Rahal; 3) Gimli: décimo quinto puesto entre treinta pilotos, carrera disputada en lluvia que tuvo como vencedor a Gilles Villeneuve quien había partido desde el lugar 19, en tanto Dennett había conseguido la sexta fila de salida; 4) Mont Tremblant: sexto lugar entre 40 participantes. Volvió a largar desde la sexta fila en la casilla once; 5) Mosport Park: quinto puesto entre cuarenta pilotos. Dennett repitió la undécima plaza en la clasificación; 6) Halifax: noveno lugar entre veintisiete corredores. Por tercera carrera consecutiva arrancó desde el lugar once.

Las frías estadísticas de esa campaña 1975 protagonizada por Bobby Dennett por supuesto esconden numerosas situaciones y percances que tuvo que afrontar el piloto de 33 años edad, pero que reflejan su enorme calidad y regularidad, si se considera que optó por cumplir exclusivamente los fines de semana de cada cita, sin apenas tener posibilidad de efectuar ensayos o pruebas fuera de calendario, debiendo aprender y adaptarse a pistas completamente desconocidas en un par de sesiones de prácticas libres y clasificaciones cumplidas los viernes y sábado, para de inmediato participar en las baterías o heats eliminatorios que daban acceso a la carrera final dominical.

Prototipos / Octavio Estrada